domingo, 19 de enero de 2014

Sin bragas?

Yo soy una chica formal, de apariencia inocente y educada en colegio de pago. 

Así que, naturalmente, no suelo ir sin bragas por la vida. 


Por tanto, cuando aquella tarde, en el parque, rodeada de las demás mamás, recibí la orden de quitármelas, la situación me pareció un poquito confusa: todas ellas hablando de sus retoños, del tiempo, y del cambio de ropa; y yo, siguiendo aparentemente la conversación y pensando cómo cumplir su orden. 

Participo, miro mi móvil, excitada, nerviosa…las miro a ellas pero en realidad oteo el horizonte buscando, planeando.


Y lo hago...

Termino quitándome las bragas en un servicio público cercano. 

Lo más rápido que puedo, como si la gente de fuera supiera lo que estaba haciendo. 

Mis manos temblorosas guardan mis bragas en el bolso, y vuelvo junto a las demás, intentando aparentar normalidad. 

Tengo la sensación de llevar un cartelito que diga “no llevo bragas”, siento la turbación y la rojez de mi cara, en la que intento contener la sonrisa.


Han transcurrido las horas, he ejercido mi papel de madre y pronto, aunque todavía no lo sabía, vendría a ejercer otro rol...

Moët

2 comentarios:

  1. Interesante; deseando estoy de saber cuál fue el siguiente rol...

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